El coronavirus (COVID-19): pautas para superar el malestar psicológico

La situación actual que vivimos con la pandemia mundial causada por el coronavirus COVID-19, nos está generando sensaciones de ansiedad y malestar psicológico.

Es perfectamente comprensible que sientas miedo y tengas una sensación casi constante de angustia ante tanta incertidumbre. Sin embargo, quiero darte un mensaje de paz y tranquilidad.

El coronavirus COVID-19 nos ha obligado a todos a parar quizás, en parte, para hacer una revisión de nuestras vidas. Es momento de reflexión y de firme introspección; de reconexión con nosotros mismos y con los demás; es momento de cuidar verdaderamente de todos aquellos a los que queremos y de mostrar empatía «de verdad».

Este parón te va a servir para volver a hacer todas aquellas cosas que habías dejado de lado y que no hacías por falta de tiempo: vuelve a leer, vuelve a escribir, a pintar un cuadro, permítete escuchar música toda una tarde, ordena esos cajones olvidados, siéntate a jugar sin reloj con tus hijos… Descansa, duerme más horas… Conversa con los tuyos, escúchales y vuelve a prestarles atención de verdad.

Aprende una nueva forma de ser y de vivir y dale rienda suelta a tu creatividad.

¿Pues sacar algo positivo de todo esto? Por supuesto que sí. No importa qué dificultades tengamos, cómo de dolorosa sea la experiencia, si perdemos nuestra esperanza, ese es nuestro verdadero desastre. El día que menos lo esperes, todo esto habrá pasado y te habrá hecho mejor persona.

Te invito también a confiar en las autoridades sanitarias, a llevar a raja tabla sus consejos y a mantener la calma.

¿Es normal sentirte más nervioso y tener más ansiedad? Sí, es normal, estás viviendo una situación nueva y es completamente lógico que tengas dificultades para concentrarte y para afrontar las tareas. Vives en estado de alerta y sientes preocupación constante. Es normal.

Quiero compartir contigo el mensaje que ha difundido el Colegio de Psicólogos de Madrid, te va a servir de gran ayuda:

  • Es importante identificar aquellos pensamientos que te producen malestar: pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.
  • Debemos reconocer nuestras emociones y aceptarlas: y si es necesario expresarnos y compartir cómo nos sentimos con las personas más cercanas y buscar ayuda y apoyo, hagámoslo.
  • Busca pruebas de realidad y datos fiables: cuidado con las fake news, con la sobreinformación, con dar por válido todo lo que nos llega a través de las redes sociales.
  • Informa a tus seres queridos de manera realista: trata de explicar con información veraz y adaptada a su nivel de comprensión lo que está ocurriendo a colectivos vulnerables como niños y ancianos.
  • Contrasta la información que compartas: es responsabilidad de todos compartir información veraz, lo mejor es que acudamos a las fuentes oficiales de información y organismos sanitarios. No des difusión a las noticias falsas y a los bulos.
  • Cuida de ti mismo, mantén una actitud optimista y objetiva, no permitas que los pensamientos negativos se apoderen de ti: piensa que la gran mayoría de las personas se curan. Trata de llevar a cabo buenos hábitos de higiene y de alimentación, así reforzarás tu sistema inmunológico. Si puedes, introduce rutinas de ejercicio suave.

¿Y si pertenezco a la población de riesgo?

  • En este caso, debemos seguir al pie de la letra las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias. Es tiempo de confiar en nuestras instituciones, pues ellos tienen los conocimientos y los medios necesarios, además de saber bien qué es lo que tenemos que hacer.
  • Infórmate de forma realista y sin alarmismo.
  • No trivialices tu riesgo, pero tampoco lo magnifiques. Se trata de actuar con responsabilidad y equilibrio.
  • En el caso de que recomienden medidas de aislamiento, no te preocupes si sientes más estrés, ansiedad, soledad o frustración de la habitual, apóyate en tus seres queridos, mantente ocupado y conectado a ellos. Esta situación también pasará.
  • Genera una rutina diaria: trabaja desde casa, aprovecha para leer, cocinar, ver cine, hacer ejercicio…

¿Y si estoy padeciendo la enfermedad?

  • Controla tus pensamientos y no te pongas en lo peor de forma anticipada.
  • No te alarmes innecesariamente: ¡la gran mayoría de las personas se curan!
  • Si sientes miedo, apóyate en las experiencias similares que ya has vivido: seguramente has superado otras enfermedades y situaciones peores en la vida con éxito.

 

No te rindas. No pierdas la esperanza. Como diría Charles R. Swindoll, «la vida es 10% lo que sucede y 90% el cómo reaccionar ante ella.»

¡Ánimo!

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