Los Trastornos de la Conducta Alimentaria presentan alteraciones en la empatía y una mayor hipersensibilidad al rechazo si han sufrido acoso escolar

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria presentan alteraciones en la empatía y una mayor hipersensibilidad al rechazo si han sufrido acoso escolar

El Dr. José Luis Carrasco  y yo hemos dirigido este estudio científico en el que participaron 180 pacientes diagnosticados con TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria) y TLP (Trastorno Límite de la Personalidad).  Examinamos las anomalías en la respuesta empática y la hipersensibilidad al rechazo, así como su influencia en la respuesta inflamatoria y los niveles de oxitocina en sangre.

La empatía es la intención y capacidad de comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar lo que siente otro individuo. La empatía hace que las personas se ayuden entre sí. Está estrechamente relacionada con el altruismo – el amor y preocupación por los demás – y la capacidad de ayudar. En este estudio se identificó que las personas que sufren anorexia y bulimia nerviosa parecen tener alteraciones en la empatía, lo que les puede dificultar sus relaciones interpersonales y les hace más propensas a centrarse más en sí mismas. Este hallazgo es importante porque permite trabajar de forma específica esta dificultad en la terapia. Por otra parte, la capacidad empática se ha venido relacionando con posibles disminuciones de la hormona oxitocina. Sin embargo, parece que en las personas con TCA la correlación es inversa y una mayor empatía se relaciona con menores niveles de esta hormona.

También estudiamos el rasgo de hipersensibilidad al rechazo y encontraron que aquellas pacientes con TCA que tenían antecedentes de acoso escolar presentaban y sentían más sensación de rechazo por el entorno. Parece, por tanto, que el hecho de haber tenido acoso escolar las hace más vulnerables y desconfiadas, dificultándoles la adaptación a un entorno en el que parecen no encajar y por el que se sienten excluidas. El acoso escolar puede tener graves consecuencias  en la edad infanto-juvenil, por lo que abordar el trauma causado por el acoso escolar es importante en el tratamiento.

Además, las alteraciones de la empatía y de la mayor sensibilidad al rechazo pudieran estar asociados a una disfunción de la respuesta inflamatoria y de los parámetros de estrés oxidativo, que podrían constituir parte de la neurobiología de estos trastornos. En concreto, los autores identifican un fenotipo proinflamatorio y oxidativo que se manifiesta por un aumento de Los niveles de factor de necrosis tumoral alfa (TNF-) en comparación con el grupo de personas sanas.

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